Esta es la historia, que pasa en las familias grandes o también pequeñas, por que no? pero en las familias donde hay tíos y tías por montones y donde las primitas abundan, para todos los gustos, no podía ser la excepción y menos con esta primita.

Mi prima era mucho menor que yo. Era de esas primitas que las veías y que si, bonitas pero no mas, era la prima pequeña que te despierta sentimientos de protección, ternura y cariño.

Un día ella con su familia se fue a vivir a la ciudad de Miami y regreso a Colombia en plan de visita. Yo como ya vivía en Bogota y ella llegaba a Medellín pues ni modo de verla. Sin embargo un día estaba en la U cuando recibí una llamada en el celular, un numero desconocido, conteste y al otro lado del teléfono me dijeron encontré una voz dulce y suave que me dijo:

-Primo?
-Con quien?
-Primo con Cata.

Cata? y que hace catalina llamándome a mi a Bogota? Acaso ella no esta en Miami? Pensé para mi.

-Hola Catica,-Para mi era la primita- como estas?
-Primo estoy en el aeropuerto, no me dejan salir por que necesito un papel y no lo tengo. No tengo a donde ir será que me puedo quedar en tu casa?

Mi casa? Mi prima? uuuyyy que paso? pero bueno es mi primita.

-Claro Catica yo te recojo, no te preocupes.

Me fui a recoger a mi Primita, cuando me encuentro es a mi Primota. Una mona de pelo largo hasta la cintura, delgada, con unos labios rosados, ojos, que ojos, inmensos como dos almendras y las voz suave y dulce que siempre la caracterizaba. Cuando la vi pensé que era un espejismo y que no era ella, que me habían cambiado a mi primita Catica.

Inmediatamente caí en razón, me baje del carro y le ayude a montar las maletas. Acto seguido se monto en el carro y empezamos a conversar. Después de los saludos habituales me pregunto como un tiro.

-Y que mas de la Novia?

que? como? que paso? donde? Mi primota preguntándome por mi novia? La verdad es que cuando una mujer le pregunta a uno por la novia es por algo, y mas de la forma tan directa, sin preludios sin insinuaciones. Acto seguido respondí decididamente:

-Muy bien, contento.

Pero ella con esos ojos negros grandes y esa boquita rosada, me miraba con una sonrisa escondida, mientras que se cogía el pelo me decía:

-Pero... no pareces contento, esa no es una respuesta de que estés enamorado.

Yo no sabia que decir, ni mirar, tampoco como manejar, ni siquiera como hablar.

-Si Catica -o gatita o catota o primota- si estoy contento, lo que pasa es que una relación no es fácil, tu sabes...

Hasta ahí llego la conversación, luego llegamos a mi apartamento, la deje instalada, le dije que tenia que ir a la U pero que yo estaría pendiente de ella.

Por otro lado no me imaginaba a la fiera de mi novia, que era bastante celosa preguntándome, indagándome por Catica. Si en verdad era mi prima, que como la conocí, por que se queda en mi apartamento y donde va a dormir, que iba hacer con ella, bla, bla, bla. Toda la cantaleta de una novia celosa. Para salir al paso la táctica de indignado, maltratado etc siempre funcionaba a la perfección.

Entonces me fui para la U, no lo podía creer que Catica estuviera en mi apartamento para mi solo, en Bogota y sin nadie que nos molestara, camino hacia el apartamento compre dos botellas de Vino tinto para amenizar la ocasión. Llegue y ella estaba en el computador oyendo música y navegando por Internet. Cuándo se voltio y me vio con las dos botellas exclamó:

-Y esas botellas?
-Para que celebremos el reencuentro de los primos.

Pusimos Música, prendimos algunas velas y destapamos la primera botella de vino.

Catica se acomodo en el sofá al lado del computador, mientras que yo me posicionaba del aparato para colocar la música de la noche, y empezábamos a conversar.

La noche fue transcurriendo lentamente, con la música de fondo, una copa va otra copa viene empezamos hablar de su vida, de su experiencia en Miami, de la mía en Bogota, de mi novia, de su novio, que estaba a punto de ser su exnovio, y los vinos iban haciendo su efecto escientemente entre los dos.

Ya como a las 11:30 de la noche nos cogió el sueño y a dormir. Yo solo tenia una cama semidoble en mi apartamento, le pregunte si a ella no le incomodaba que durmiéramos los dos en la misma cama a lo que ella respondió con esos labios rosados y su suave voz.

-Primo deja se ser bobito, claro que no!!!!

Uuyyyy me la pusieron de papayita. En fin nos acostamos, le preste una pijama, y le dije.

-Cata te molesta que duerma en bóxer, lo que pasa es que sufro de calores y no me aguanto la pijama.

Catica pareció no inmutarse así que me metí debajo las cobijas en boxer. Apague la luz y ahí estaba esa mujer en pijamita, al lado mío, yo en interiores con las luces de la ciudad entrando por la ventana. Sin embargo no me atrevía a hacer nada. No era capaz de solo pensar que yo me estaba tomando atribuciones que no eran, o que de pronto eran todas ideas locas mías. No obstante el que no arriesga un huevo no gana una gallina, me volteé y la abrace. Nos quedamos así por unos minutos y después le dije que se volteará y nos encarretamos. Nos quise seguir mas profundo y deje hasta ahí. En la noche la acaricié la espalda, sus nalgas, muslos y piernas hasta que quede profundo.

Al otro día nos despertamos, yo abrazándola a ella. Esa noche no hicimos nada pero disfrute estar a su lado y tener su calor durante toda la noche.

Ese dia ella tenia que hacer unas vueltas para poder viajar a Miami, pero nos dimos cuenta que el permiso que ella necesitaba se demoraba mas de 3 días. Que tristeza cuando me dijeron eso... Catica 3 días conmigo en mi apartamento!!! NOOO lo podía creer.

Nuevamente llegamos a mi apartamento ella se quedo solita y yo me fue pa la U.

Esa noche unos amigos me invitaron a una reunión. Me fui con ella y no pararon las preguntas y los comentarios: ¿quién es esa? ¿y tu novia? qué vieja tan chimba!!!. No es mi prima que se esta quedando unos días en mi casa. Explicaba yo inocentemente.

Llegamos a mi casa como a media noche, nos cambiamos, ella se puso la pijama, yo como de costumbre en boxers y empezamos a besarnos, ya con mas confianza. Ella estaba mas tranquila y yo también. Nos había pasado la efervescencia que no lo deja actuar de la forma mas acertada.

Empecé a desvestirla, y mientras la desvestía le contaba un cuento de una princesa y un caballero. El cual yo era el caballero y ella la princesa. La princesa era la hija de un Rey, y este Rey estaba en guerra con otro reino cercano. El caballero era un vasallo que luchaba en los ejércitos del rey. La reina observaba toda la batalla desde una torre fortificada y estaba sorprendida de la valentía del vasallo.

Obviamente ,.mientras contaba el cuento la acariciaba, la besaba tiernamente, le contaba el cuento al oído y hablaba por todo su cuerpo entre caricias con la lengua, las lemas de los dedos y besos.

El vasallo, miraba a la reina mientras luchaba a lo que la princesa se dio cuenta y se intereso por aquel vasallo.
Luego de terminada la guerra, el Rey también admirado de la valentía del vasallo dio a su hija como trofeo entre aquel caballero y otro personaje dela comarca, (que era el ex novio) en una lucha a muerte. Obviamente el caballero venció a su rival y pudo conquistar a su princesa.

Todo esto a la vez entre gemidos leves de excitación, de respiros fuertes, con sus labios entre abiertos y sus ojitos cerrados extasiada de placer y cuando el caballero venció a su contrincante, en ese momento el parcero hacia su aparición en su vagina tibia, rosada y perfectamente depilada.

No se sabe quien fue el afortunado, si la princesa o el caballero, lo que si se es que esa noche hicimos el amor toda la noche. Con las luces de fondo de Bogota entre suspiros y gemidos.

No obstante ella no pudo viajar a los dos días, por que siempre se le quedaba algo en el apartamento - que vaina, así son las mujeres-. Yo resignado a tener a Catica por 5 días mas en mi apartamento disfrutando de su compañía.

Al final se fue por que ya era demasiado evidente, pero nos seguimos hablando y esperamos que una nueva oportunidad se nos presente para seguir contando cuentos de princesas.